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Poemas propios

El camino

Cecilio Fernández Bustos

 

Ella cuenta las horas y yo cuento los años.
Bebimos lluvia. Lluvia bebimos.
Paul Celan

 

He ahí el vértigo del camino.
 De cuando en cuando
tienes la oportunidad
de asomarte a un pozo sin fondo,
a una de esas heridas que le nacen
a la tierra con muy diversas formas
—volcán o río o sima o boca de mujer—
¡Y en su color
florecen tantas glorias,
es tanto el placer de la visión,
que la vida se agolpa en ese instante
y, más tarde, renovados
volvemos al camino!

 

Pero siempre nos quedara el vértigo.

 

Acanto en Aranjuez (fotografía CFB)

Acanto en Aranjuez (fotografía CFB)

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Día Mundial de la Poesía. 21 de Marzo de 2015

Cecilio Fernández Bustos

Desde 2011 venimos celebrando en este blog, «Unas palabras dichas», el Día Mundial de la Poesía. Esta efemérides fue proclamada:

 Durante su 30° reunión, en París en octubre-noviembre de 1999, la Conferencia general de la UNESCO decidió de proclamar el 21 de marzo, como Día mundial de la poesía. Tras haber analizado pormenorizadamente la situación de la poesía en este final de siglo, se enunciaron las consideraciones siguientes:

  1. i) En el mundo contemporáneo hay necesidades insatisfechas en el terreno de la estética que puede atender la poesía en la medida en que se reconozca su papel social de comunicación intersubjetiva y siga siendo instrumento de despertar y de expresión de toma de conciencia ..
  2. ii) Existe desde hace veinte años un verdadero movimiento en pro de la poesía, habiéndose multiplicado las actividades poéticas en los distintos Estados Miembros , aumentado con ello el número de poetas.

iii) Se trata de una necesidad social que impulsa en particular a los jóvenes a volver a las fuentes constituyendo para ellos un medio de, interiorización, consiguiendo que el mundo exterior los atraiga irresistiblemente hacia un conocimiento más profundo.

  1. iv) Además, el poeta, en su condición de persona, asume nuevas funciones, ya que , los recitales poéticos, con la lectura de poemas por los propios poetas son cada vez más apreciados por público.
  1. v) Este impulso social hacia el reconocimiento de los valores ancestrales es asimismo una vuelta a la tradición oral y la aceptación del habla como elemento socializador y estructurador de la persona.
  2. vi) Existe todavía una tendencia en los medios de comunicación social y el público en general a negarse a no valorar el papel del poeta. Sería útil actuar para librarse             de esta imagen trasnochada, y conseguir que a la poesía se le reconozca el “derecho de ciudadanía” en la sociedad.

Pasa el tiempo, incluso pasan los siglos. Así, ha pasado el siglo XX y desde la nueva temporalidad del siglo XXI pensamos que siguen persistiendo hoy las razones que justificaron ayer la proclamación de esta celebración y por ello, de nuevo dedicamos una puerta de este blog a la celebración de el Día Mundial   de la Poesía.

Ando estos días preparando una intervención que me han solicitado para el 23 de abril, conmemoración de las muertes de Cervantes y de Shakespeare. El acto estará dedicado a Juan Ramón Jiménez. He pensado que, en esta ocasión, la celebración de el Día Mundial de la Poesía, también se lo vamos a dedicar a Juan Ramón.

Boca rosa (fotografía CFB)

Boca rosa (fotografía CFB)

 

Boca, rosa, boca, rosa

Los ojos se me meten, como pájaros
negros, por las abiertas rosas
y se están un instante en cada hoja
de boca, rosa, boca, rosa.
El ojo por el rojo,
limpieza con frescura,
forman
un laberinto
en donde todo y toda
complementan un lujo
de ilusión, sin más otra
que la hoja
verde que escamotea,
con el tallo, la espina que la roza.
Las rosas están todas en su casa
la casa de las rosas;
mis ojos se han salido de la suya,
la casa de las sombras,
en aventura
de color sano y de frescura loca;
un patio
de la gloria
terrena
que abandona
en su alto pensil
los ojos con las rosas”.

(De En el otro costado. Caminos sin tierra. [1936-1942] Exilio: Cuba, La Florida —Estados Unidos—

 

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En el centenario del nacimiento de Octavio Paz

Cecilio Fernández Bustos

 

El texto es un cuerpo erizado de puntos de sutura que impiden la hemorragia, el texto es un mapa de las constelaciones de otro firmamento. La semilla, la sangre, es el cielo del que hablo con la experiencia, que todos tenemos, de “lo otro”.
José María Parreño

 

Hoy, 31 de marzo de 2014, se cumplen 100 años del nacimiento de Octavio Paz en Ciudad de México —donde moriría un 19 de abril tras haber vivido 84 años— Una vida plena de actividad intelectual en la que cultivó con gran éxito la poesía y el ensayo, aventurándose en la antropología y la política. Fue un conferenciante excepcional, ejerció de diplomático y es considerado como uno de los escritores más dotados de su generación. Leer los poemas y los ensayos de Octavio Paz es uno de los más sugestivos placeres que puede ofrecernos la cultura a los castellanos parlantes.

         A lo largo de su vida obtuvo numerosos premios entre los que destacan el Premio Cervantes (1981) y el Premio Nobel de Literatura (1990). Solo enumerar los premios recibidos en su larga vida de artista y hombre de mundo nos llevaría el espacio de varias entradas. De otra parte, nuestro poeta centenario es tan conocido que huelga todo esfuerzo biográfico. Si nos interesa, una rendición de cuentas por su trabajo creativo, especialmente, en mi caso, con dos de sus libros Libertad bajo palabra y El arco y la lira, donde me descubrió el misterio y la magia enigmática de la voz poética. El primero es un libro de poemas, un poemario singular, único y jugoso como la fruta de los sueños; el segundo es aquel libro donde el poeta nos dice con límpida y brillante voz qué es la poesía.

         La voz de Octavio Paz es única y necesaria. Y creo que la mejor forma de celebrar su centenario es la lectura de uno de sus poemas más enigmático y controvertidos y, también, más necesario en el devenir de la literatura. Publicado en 1957, Piedra de sol, «Puede afirmarse que una parte sustancia de la nueva vanguardia literaria en América latina y en España —y no sólo en el campo de la poesía, sino en el de la novela y el ensayo; y no sólo en castellano, sino también, como mínimo, en catalán y en portugués— solo resulta cabalmente explicable a partir de la existencia previa de Piedra de sol »…

         Participar en este pequeño homenaje con la lectura de Piedra de sol, uno de los poemas más enigmático y sublime de la producción del poeta mexicano.

Octavio Paz (fotografía bajada de Google)

Octavio Paz (fotografía bajada de Google)

 

PIEDRA DE SOL

La treizième revient… c’est encor la première;
Et c’est toujours la seule –ou c’est le Seúl moment;
Catr es-tu reine, ô toi, la première ou dernière?
Es-tu roi, toi le Seúl ou le dernier amant?
Gérard de Nerval, “Arthémis”

 

un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:
un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,

un caminar entre las espesuras
de los días futuros y el aciago
fulgor de la desdicha como un ave
petrificando el bosque con su canto
y las felicidades inminentes
entre las ramas que se desvanecen,
horas de luz que pican ya los pájaros,
presagios que se escapan de la mano,

una presencia como un canto súbito,
como el viento cantando en el incendio,
una mirada que sostiene en vilo
al mundo con sus mares y sus montes,
cuerpo de luz filtrada por un ágata,
piernas de luz, vientres de luz, bahías,
roca solar, cuerpo color de nube,
color de día rápido que salta,
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia,

voy entre galerías de sonidos,
fluyo entre las presencias resonantes,
voy por las transparencias como un ciego,
un reflejo me borra, nazco en otro,
oh bosques de pilares encantados,
bajo los arcos de la luz penetro
los corredores de un otoño diáfano,

voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color de durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,

vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño en esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,

tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,

voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina,
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,

corredores sin fin de la memoria,
puertas abiertas a un salón vacío
donde se pudren todos los veranos,
las joyas de la sed arden al fondo,
rostro desvanecido al recordarlo,
mano que se deshace si la toco,
cabelleras de arañas en tumulto
sobre sonrisas de hace muchos años,

a la salida de mi frente busco,
busco sin encontrar, busco un instante,
un rostro de relámpago y tormenta
corriendo entre los árboles nocturnos,
rostro de lluvia en un jardín a obscuras,
agua tenaz que fluye a mi costado,

busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo con el instante, caigo a fondo,
invisible camino sobre espejos
que repiten mi imagen destrozada,
piso días, instantes caminados,
piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante,
busco una fecha viva como un pájaro,
busco el sol de las cinco de la tarde
templado por los muros de tenzontle:
la hora maduraba sus racimos
y al abrirse salían las muchachas
de su entraña rosada y se esparcían
por los patios de piedra del colegio,
alta como el otoño caminaba
envuelta por la luz bajo la arcada
y el espacio al ceñirla la vestía
de una piel más dorada y transparente,

tigre color de luz, pardo venado
por los alrededores de la noche,
entrevista muchacha reclinada
en los balcones verdes de la lluvia,
adolescente rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
tienes todos los rostros y ninguno,
eres todas las horas y ninguna,
te pareces al árbol y a la nube,
eres todos los pájaros y un astro,
te pareces al filo de la espada
y a la copa de sangre del verdugo,
yedra que avanza, envuelve y desarraiga
al alma y la divide de sí misma,

escritura de fuego sobre el jade,
grieta en la roca, reina de serpientes,
columna de vapor, fuente en la peña,
circo lunar, peñasco de las águilas,
grano de anís, espina diminuta
y mortal que da penas inmortales,
pastora de los valles submarinos
y guardiana del valle de los muertos,
liana que cuelga del cantil del vértigo,
enredadera, planta venenosa,
flor de resurrección, uva de vida,
señora de la flauta y del relámpago,
terraza de jazmín, sal en la herida,
ramo de rosas para el fusilado,
nieve en agosto, luna del patíbulo,
escritura del mar sobre el basalto,
escritura del viento en el desierto,
testamento del sol, granada, espiga,

rostro de llamas, rostro devorado,
adolescente rostro perseguido
años fantasmas, días circulares
que dan al mismo patio, al mismo muro,
arde el instante y son un solo rostro
los sucesivos rostros de la llama,
todos los nombres son un solo nombre,
todos los rostros son un solo rostro,
todos los siglos son un solo instante
y por todos los siglos de los siglos
cierra el paso al futuro un par de ojos,

no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,
sólo un instante mientras las ciudades,
los nombres, los sabores, lo vivido,
se desmoronan en mi frente ciega,
mientras la pesadumbre de la noche
mi pensamiento humilla y mi esqueleto,
y mi sangre camina más despacio
y mis dientes se aflojan y mis ojos
se nublan y los días y los años
sus horrores vacíos acumulan,

mientras […]
…………………………………………………………

quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:

México, 1957

 

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Los poetas se van, pero nos dejan sus versos

En el Día Mundial de la Poesía

Homenaje a cinco poetas que se acaban de marchar

Con cinco rosas

 

El cuerpo es inmortal porque es mortal.

Octavio Paz

 

 

JUAN GELMAN

Falleció el 14 de enero de 2014, Ciudad de México

Nació el 3 de mayo de 1930, Buenos Aires

 

 

Islas
A ver:
un hombre y una mujer
viven en una isla asediada.
Los rodea el océano donde
ardió el plumaje de un jilguero
en el hilo del
amor que canta
en la espesura del vacío.
El jilguero los nombra y son
inseparables de sus nombres.
Los cerca el mundo como
un animal sin luz y cruel.
La tierra lame heridas
que hablan con ojos hacia adentro
y caen con
astros detrás.
A ver:
un hombre y una mujer
muerden las
envolturas marinas
de lo que amaron.

(De Mundar, 2007)

Rosa Príncipe 1 (fotografía CFB)

Rosa Príncipe 1 (fotografía CFB)

 

JOSÉ EMILIO PACHECO

Falleció el 26 de enero de 2014, en Ciudad de México

Nació el 30 de junio de 1939, en Ciudad de México

 

Circulación de los venenos
 
1. La herencia de odio
 
Entre las grietas del muro,
Venido a menos que bajo,
Los escorpiones riñen en familia
Y disputan su herencia de odio.
 
¿Qué aguijón tendrá el privilegio
Del veneno de gran alcurnia
Que escorpionice al malherido?
 
2. Quién no
 
Al levantar el piso destruí sin quererlo
El nido de las víboras impunes.
 
Se irguieron rencorosas para matarme.
Sus lenguas silabearon la maldición
De una violencia que está inscrita a ciegas
En la trama del mundo.
 
Sentí miedo, quién no,
Jamás asombro:
De verdad no esperaba
Que fueran a cantar mis alabanzas.

(De Como la lluvia, 2009)

Rosa Príncipe 2 (fotogrfía CFB)

Rosa Príncipe 2 (fotogrfía CFB)

 

FÉLIX GRANDE

Falleció el 29 de enero de 2014, en Madrid

Nació el 4 de febrero de 1937, en Mérida

 

Carta de amor
 
Toda ausencia es inexorable
 
Soy la fiera y el círculo y la jaula
Soy el cadáver y sus perplejos
Soy el desesperado y su ironía
Soy el eclipse de mi rabia
Y soy la rabia de mi desconsuelo
 
Soy el ahorcado que no tiene soga
Soy el guerrillero sin armas
Y soy el predicador mudo
 
Soy el odio sin puñal
Soy el terremoto sujeto
Y soy el cataclismo inútil
 
Soy este lado de la distancia
En medio de la nada y el mundo
El universo vacío
 
Toda ausencia es inexorable

(De Las rubáiyátas de Horacio Martín, 1970)

Rosas Príncipe 3 (fotografía CFB)

Rosas Príncipe 3 (fotografía CFB)

 

ANA MARÍA MOIX

Falleció el 28 de febrero de 2014, en Barcelona

Nació el 12 de abril de 1947, en Barcelona

 

El corazón de Charo flota sobre las aguas del Delta como una flor endamascada. Fue asesinada al amanecer. En los raíles del tren se han encontrado fragmentos del diario de su amor. Relatos de luna llena, caligrafía imposible, Cristo crucificado, ¿qué pasó? Adamo guarda silencio en el Olimpia y las monjas del Sagrado Corazón cubren el cuerpo mutilado con flores de azahar. Qué historia más extraña la de algunas colegialas.

(De Nueve novísimos, 1970)

Rosa Príncipe 4 (fotografía CFB)

Rosa Príncipe 4 (fotografía CFB)

 

LEOPOLDO MARÍA PANERO              

Falleció el 5 de marzo de 2014 en Las Palmas de Gran Canarias

Nació el 16 de junio de 1948, en Madrid

 

Deseo de ser piel roja
 
La llanura infinita y el cielo su reflejo.
Deseo de ser piel roja.
A las ciudades sin aire llega a veces sin ruido
el relincho de un onagro o el trotar de un bisonte.
Deseo de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto: no hay tambores
que anuncien su llegada a las Grandes Praderas.
Deseo de ser piel roja.
El caballo de hierro cruza ahora sin miedo
desiertos abrasados de silencio. Deseo
de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto y no hay tambores
para hacerlo volver desde el reino de las sombras.
Deseo de ser piel roja.
Cruzó un último jinete la infinita
llanura, dejó tras de sí vana
polvareda, que luego se deshizo en el viento.
Deseo de ser piel roja.
En la Reservación no anida
serpiente cascabel, sino abandono.
DESEO DE SER PIEL ROJA.
(Sitting Bull ha muerto, los tambores
lo gritan sin esperar respuesta.)

(De Nueve novísimos, 1970) 

Rosa Deleite 1 (fotografía CFB)

Rosa Deleite 1 (fotografía CFB)

 

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Caballero Bonald. 23 de abril de 2013

Cecilio Fernández Bustos

 

El pueblo ved que la orgullosa frente
levanta ya del polvo en que yacía,
arrogante en valor, omnipotente,
terror de la insolente tiranía.

José de Espronceda

 

 

Hoy, 23 de abril —aniversario de las muertes de Miguel de Cervantes, de William Shakespeare y de Inca Garcilaso de la Vega— celebramos el Día del libro. Emotiva efemérides que envuelve en un fuerte abrazo una de las más fundamentales manifestaciones de la creación cultural del hombre: el LIBRO.

         Nos sumamos a esta celebración y para ello traemos a este blog tres hermosos poemas y una rosa. Los poemas son de José Manuel Caballero Bonald, poeta nacido en Jerez de la Frontera, Cádiz, en 1926, a quien se le entregará hoy el Premio Cervantes 2012. El primer poema del poeta jerezano pertenece —y así comienza— a su último poemario publicado, Entreguerras[1]

        El siguiente poema pertenece al libro La noche no tiene paredes[2], publicado en 2009 y en él, nuestro Premio Cervantes, nos habla de la vida y se titula Recuento. Por último un tercer poema, Espera, pertenece a Las adivinaciones (1950-1951) y forma parte de la antología Vivir para contarlo[3]  

         La rosa ha sido capturada en Aranjuez, por la cámara del autor, en otras fechas.

Y así comienza ENTREGUERRAS:

 
el lugar de las revelaciones ¿era aquel donde un día
abrí las cajas primordiales rompí el invicto sello el
         embozo perpetuo
hendí la piedra y sus tentáculos me interné en la caverna
         estática del tiempo?
¿estaba acaso inscrito en ningún sitio el potencial de la
         iluminación?
oh fronda oh fuego oh detrimento impuro de la invivida
         realidad
¿iba a poder testificarme allí en lo más intraducible
en lo más interino de los muchas lenguajes que la duda
         engendraba?
¿sabía yo ya entonces que toda realidad circunvala el
         enigma
que estaba franqueando la luz razonadora que irradia de
         lo hermético?
y de aquellas palabras que el poder la increencia la
         ambición
fueron desmantelando ¿con qué triza qué gajo me quedé
qué estría de la hostilidad fragmentó el paradigma
         impuro del pasado
qué herramienta de humo qué súbito espejismo aportó
         la escritura
que podía enmendar los desperfectos habidos en tamaña
         coyunda del idioma
mientras la introversión se desguazaba como un cadáver
         en su pudridero?
hermano de la noche hermano mío de la inmune guarida
         de la noche
atrévete a surcar el ávido oleaje del deseo el cerco de
         arrecifes sensoriales
ya cuando la tiniebla se vacían sus más broncos
         impúdicos boquetes
y en derredor ningún edicto estorba la sigilosa
         emanación del tiempo
me junté mientras tanto con la secta que exalta las
         ocultaciones
penetré en la angostura donde yace subsumida la
         implacable gramática
la que instaura la historia y sus correlativos
         menoscabos
la que a veces consiste en una lenta sangre que obstruye el
         caño de la vida
¿y qué experiencia es la que pude pobre de mí salvar de
         ese silencio
de esa onerosa imposibilidad de convivir con quienes
         contradicen al oráculo
qué significación por nadie recelada me recluyó en la
         cóncava indigencia
en esa contrasombra donde ya no subsisten sino residuos
         de ignorancia?    

RECUENTO

Atrás se va quedando el acumulativo
refrendo de los días,
                               el denso, imprecisable
aluvión de memorias
donde se alternan discontinuamente
figuras, horizontes, episodios,
las ganancias y las pérdidas
que en el ámbar del tiempo se recluyen.
Vivir es ir dejando atrás la vida.

 

ESPERA

Y tú me dices
que tienes los pechos vencidos de esperarme,
que duelen los ojos de tenerlos vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.
Y tú me lo dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre
de golpear mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en besos
desde la ausencia en la que tú me gritas
que me estás esperando.
Y tú me lo dices que estás tan hecha
a este deshabitado ocio de mi carne
que apenas si tu sombra se delata,
que apenas si eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.
Una rosa de Aranjuez para Caballero Bonald (fotografía CFB)

Una rosa de Aranjuez para Caballero Bonald (fotografía CFB)


[1] José Manuel Caballero Bonald.- Entreguerras. Seix Barral / Barcelona, 2012

[2] José Manuel Caballero Bonald.- La noche no tiene paredes. Seix Barral / Barcelona, 2009

[3] J. M. Caballero Bonald.- Vivir para contarlo. Seix Barral / Bar5celona, 1969

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¿Por qué no? ¡Celebremos la primavera! ¡Celebremos la poesía!

En el día mundial de la poesía: Una poeta, un poema 

21 de marzo de 2013

AURORA LUQUE

Patria

 

—Cuando todo termine,
se ofrecerá una copa de vino del país
por gentileza de nuestros anfitriones.
Milena habla de patria en sus poemas.
Como viene de Cuba, España no la irrita
con sus tercos modales de beata.
Antonio habló de Suecia en algún verso.
No es duro mencionar con gentileza
la patria de un amante.
                                      Y Melina propone
como reto, a los postres,
poetizar de España.
Al principio hubo un bosque.
Abetos, nieve, ciervo inverosímil.
Los cuentos infantiles
se importaban del norte.
Yo hablaría de un sueño
de ciudades hermanas y solteras
de bucles melancólicos con laca,
rencorosas y hostiles por cuestiones de herencia.
Ciudades-paraíso de pies sucios,
ciudades-tía Tula en blanco y negro,
ciudades-Laforet, ciudades-Cela.
Los ríos se han borrado
de los mapas de hule.
—Mi patria son recuerdos
del mapa de una escuela.
 Un país que extirpaba
lenguas de mariposas.
Y luego dio en poblar
de puentes de Calatrava y naves Gehry
las fisuras antiguas.
 
La rosa de azafrán pierde sus pétalos
a golpes de molinos casi zen.

(De La siesta de Epicuro / Madrid, 2008 /  X Premio Internacional de Poesía Generación del 27)

 
Aurora Luque en Aranjuez, febrero de 2007 (Aula de Poesía José Luis Sampedro)

Aurora Luque en Aranjuez, febrero de 2007 (Aula de Poesía José Luis Sampedro)

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Tres poemas de «Alféizar de los sueños»

Cecilio Fernández Bustos

 

El sueño

     El sueño, ¡virginidad extrema!,
que nos acoge
en su seno de pétalos lacustres,
como doncella núbil
que nos tiende las manos.
Exactitud de la alegría
en las concavidades asimétricas
de los arcaicos ídolos.
Alacena que guarda la simiente incorrupta.
Atrio de los placeres,
planetario táctil del rito de la voz
donde refulgen los tímidos sonidos.
La vida ahí, en ese cuenco,
pretexto de fruta que sacia toda hondura.
Sé, por locura,
que el tiempo es sólo signo
contemplado desde el pálpito puro del abrazo.
 
     La vida, fascinante sorpresa,
como doncella núbil
que nos tiende sus manos
emergiendo del sueño.

 

Puesta de sol 1 (fotogfrafía de CFB)

Puesta de sol 1 (fotogfrafía de CFB)

Habito en la penumbra

     Habito en la penumbra de los sueños.
Las alucinaciones profetizan,
solemnemente, el palpitar ingrávido
del loto humedecido en la oquedad del alba.
Estremecido con el pudor oculto de la muerte,
los pálpitos se duplican en las hebras de nácar
que penden de la locura como abismo.
Persigo ese naufragio tibio
que seduce, con su vértigo, en toda revelación.
Desde las alas del poniente
asedio un lívido resplandor: la luz
resbalando por las frágiles máculas
del incitante descubrimiento.
Me adentro en el magnífico suplicio
del juego de los ojos
y contemplo los enigmas ocultos
en los silencios
del claustro transparente.
Y bebo ese tacto perfumado,
¡oh, suavidad de fruta plena!,
de los pétalos abiertos
sobre la erguida fantasía de las sedas.
 
     El ritual se cumple al invocar
fidelidad a la belleza.
 
     Habito en la penumbra de los sueños.

 

Puesta de sol 2 (fotografía de CFB)

Puesta de sol 2 (fotografía de CFB)

Paisaje

     Mediterráneo al fondo.
Desde la cripta, donde sueño los sueños,
contemplo la ardiente vibración
que pende, jubilo de la voz, de un eco de sirena.
La altiva melodía de su boca,
rapsodia vegetal,
muerde una fruta dulce en el envés del tiempo.
Un cálido rumor
—día feliz y vegetal—
se ciñe con ternura
al terciopelo antiguo de las rosas.
Camino de los sueños,
limoneros en flor,
dejan el flujo nacarado
de un místico perfume
en la respiración anfibia de las manos.
Como valvas sagradas
cobijando el apretado polen de una perla,
las íntimas fantasías de las fervientes sedas
en los dorados tactos del deseo.
El mágico suicidio de los ojos
se riza en la mirada que contempla
los hechizados lamentos del cárdeno
desgarro del velo de los cielos.
Allí, en el altar urgente de otros dioses,
donde se oficia
el sacrificio del paisaje,
un tenue fuego
de vientos y contactos
se bebe los milagros del crepúsculo.
 
Y el llanto de la luz, como rapsodia mineral,
en el extinto bosque de los sueños.

 

 
Puesta de sol 3 (fotografía de CFB)

Puesta de sol 3 (fotografía de CFB)

 
 

 

 

 

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