Emilio Lledó. Premio Nacional de Letras 2014

Cecilio Fernández Bustos

 

 

La voz sin eco no habría inventado nunca el tiempo de la historia, o sea, el tiempo humano.

Emilio Lledó

 

 

 

¿Quienes, de aquellos que me conocen, no me han oído citar a Emilio Lledó en alguna de las ocasiones en que hemos coincidido?. Hay una cita del filosofo sevillano descubierta en uno de los libros que más me han influido en esta vida «El silencio de la escritura»  que pasa por ser elemento básico en mi pensar y sentir. Me refiero a aquello que dice: «Ser es, esencialmente, ser memoria». Sí, ha sido ésta una de las citas que más he manejado en intervenciones orales o escritas, y pienso que es una acertada definición de la «esencia» del homo sapiens: «esencialmente memoria».

  Scan       Llevo muchos años leyendo la obra del «maestro» Emilio Lledó. De él me he servido para acercarme levemente a los griegos, pero también le he leído en cuestiones relacionadas con la convivencia ética y política. Él, el filoso, el maestro del decir la palabra precisa para definir el gusto y el olfato, me viene ayudando siempre que me pongo a escribir o a hablar. Me sumerjo en su estilo fecundo y maravilloso para encontrar la palabra exacta, y me dejo deslizar por ese tobogán del pensamiento, construido por él con esa forma sencilla y comprensible para todos los que, doctos o iniciados, nos acercamos a sus textos y a su palabra hablada, dicha o escrita: como se dice o escribe aquello que puede ser dicha de la palabra y del saber.

         Y es que el profesor Lledó anda siempre preocupado con las herramientas útiles para la comunicación entre los hombres, entre las que destaca, ¡sin dudarlo!, la palabra. Así, pues, son multitud los trabajos que ha dedicado a reflexionar sobre estas cuestiones. Ocupado siempre  en estos personajes, los hombres, que hemos sido y somos en sociedad.  Él nos mira sin dogmatizar, ya que, cada uno tenemos una idea, coincidente o no «del hombre, de la ideología que sustenta el fondo de nuestra personalidad como personajes que somos o pudiéramos estar en una órbita del poder, y del interés que, realmente, tengamos en colaborar en una educación creadora, libre, abierta, real y verdadera».[1]

         Emilio Lledó nos ha propuesto siempre un reto existencial vinculado al conocer y al establecimiento de vínculos, ocasionalmente metafóricos, que nos permitan trazar, como hiciera Pulgarcito perdido en el bosque con sus hermanos, el camino del retorno a la libertad. Por tanto, para el filósofo de la Bética, los libros son la herramienta para labrar la memoria de la libertad, para traernos a casa y fundamentar la evocación, para que esta discurra libre como agua por el hermoso cauce de un río sin represas ni trasvases. Si leer, leamos a autores ungidos de la dignidad del creador que no enfatiza y nos habla con palabra clara, como la del río cuando aún es solo manantial.

         Emilio Lledó nació en Sevilla en 1927 y según nos cuenta él «Soy el mismo que con una maletita de cartón me fui a Alemania».[2] Sí, Pepe, también Lledó cogió su maleta y se fue a Alemania, como tantos a dar y recibir. A dar belleza en la palabra y en el pensar y en el sentir y en el compartir. Nos enseño y nos enseña, maestro cercano él, a recibir reciprocidad, saber, diálogo, sueño, vida. Diseñó y construyó la esencia real del hombre culto, de la cultura que es palabra y comunicación. Y hoy, con tanto ya vivido —filósofo, profesor, ensayista, miembro de la RAE—, recibe en España la distinción del Premio Nacional de las Letras 2014.

         No estamos sobrados de mentes lúcidas ante la ética, tan necesitada hoy, como la del pensador Emilio Lledó. La mejor forma que tenemos de felicitar al maestro es la de leer sus libros, sus artículos y escuchar sus conferencias. Bajar o subir a su pensamiento y compartirlo. ¡Felicidades, profesor!

[1] Emilio Lledó. Los libros y la libertad. RBA Actualidad / Barcelona, 2013

[2] Tereixa Constela. Trilogía de premios para un sabio. El País / Madrid, 19 / 11 /2014

 

Emilio Ledó (Fotografía de cubierta de "Los libros y la libertad", RBA / Barcelona, 2013)

Emilio Ledó (Fotografía de cubierta de “Los libros y la libertad”, RBA / Barcelona, 2013)

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4 comentarios

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4 Respuestas a “Emilio Lledó. Premio Nacional de Letras 2014

  1. Carlos

    Cecilio: tengo una deuda pendiente con Emilio Lledó, del que doy fe, me has dado lecciones en muchos de nuestros múltiples paseos por los jardines de Aranjuez. Lo he oído conversar y dialogar con el periodista Iñaki Gabilondo. Tengo muchas actividades y quehaceres que me roban tiempo para lo que importa: vivir leyendo a pensadores imprescindibles como Lledó. Porque la vida es la experiencia que nos permite apropiarnos del espacio y del tiempo; nos concede por encima de cualquier utopía o espejo la posibilidad de trascender el estar, un estar que a mí, como a Lledó, como a tantos otros hombres libres, como a ti, Cecilio, nos gustaría hacer de la libertad y de la igualdad, de la solidaridad y de la mesura las señas de un mundo hermoso que, a golpe de piqueta está derribando el pensamiento neoliberal para reinstaurar los cimientos de una sociedad basada en el desprecio por todo lo humano. Me congratulo por la distinción concedida al profesor Lledó y por tu texto. Magnífico como siempre. Carlos Manrique.

    • cecibustos

      Carlos, me alegra que te guste este recuerdo que dedico a Emilio Lledó. Es claro su lenguaje y muy claro su pensamiento, pensamiento ético y solidario. Necesario, muy necesario en estos tiempos de tanta miseria envuelta en arrogancia. Como siempre, tus comentarios me elevan la moral y las ganas de seguir empujando aunque sea con suma levedad.
      Muchas gracias por estar ahí y compartir.
      Un fuerte abrazo,
      Cecilio

  2. Loli

    Cecilio, te he escuchado en muchas ocasiones citar a Emilio Lledó. Es evidente que te gustan sus textos y creo que incluso te emocionan. En ocasiones hablas de cómo él habla de la experiencia y la considera una elaboración personal, en cada caso somos actores y, por supuesto, esto lo digo yo, responsables de nuestra experiencia.
    Gracias por esta entrada sobre el maestro sevillano recientemente honrado con el Premio Nacional de las Letras 2014.
    Un beso,
    Loli

    • cecibustos

      Loli:
      Así es, la obra del profesor Emilio Lledó me ha suscitado siempre un importante interés: primero como pensador y educador —auténtico maestro— y, en segundo lugar, como escritor. Siempre me ha seducido la elocuencia y claridad de sus exposiciones. Gran conocedor del lenguaje, no se pierde en los habituales circunloquios de tantos otros. Sus alumnos directos han sido, ¡qué duda cabe!, unos privilegiados. No obstante yo, cuando lo leo y entiendo y comparto lo que dice, también disfruto de ese privilegiado.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Un beso,
      Cecilio

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