Óscar Wilde y Daniel Ruiz en la muerte de Dorian Gray

Cecilio Fernández Bustos

 

De Argia, desde aquí arriba, no se ve nada; hay quien dice: «Estás allá abajo» y no queda sino creerlo; los lugares están desiertos. De noche, pegando el oído al suelo, se oye a veces golpear una puerta.

Italo Calvino

 

 

Esta mañana un email me anunciaba el final de una serie de entradas en el blog de mi amigo Daniel Ruiz Zurita (www.focusaranjuez.blogspot.com). El conjunto responde a una visión —apasionada por estética, afecto y consideración—  sobre el deterioro de la arquitectura de Aranjuez. El autor ha jugado con el personaje de Óscar Wilde, Dorian Gray[1],  y el proceso de deterioro de algunos de los edificios más notables de esta ciudad.

         No está mal traído el asunto. Por aquí hablamos de un Aranjuez que permanece joven y bello pese al paso del tiempo. Y no es que, como en la fábula del escritor irlandés, Aranjuez haya muerto. Daniel Ruiz se refiere a esos notables edificios que fijaron hace más de doscientos años las esencias del urbanismo y la singular arquitectura del real Sitio y Villa. La elocuencia de nuestro amigo se pasea por calles, edificios y jardines con una doble mirada: en primer lugar la mirada del arquitecto urbanista, él lo es; en segundo lugar la mirada del escenógrafo, creador de espacios escénicos. En ambos casos su mirada tiene la dimensión del observador que admira el conjunto y los elementos aislados. Mas su mirada es crítica y acariciadora, le gustaría volver a ver el resplandor de todo aquello que decae y que, como Dorian Gray, pierde la frescura y se agrieta y envejece ante nuestros ojos.

         El trabajo consta de 17 entradas, 1 prólogo y 16 escenas. En el prologo, publicado el 13 de octubre del pasado año con el título Concurso de escenarios de la literatura en Aranjuez: el Retrato de Dorian Gray, el autor nos sitúa ante lo que pretende sea una propuesta para realizar un trabajo colectivo y lo explica de esta manera:

1. Un libro es un tránsito que dura unos días, un viaje que en algunos casos es inolvidable, una referencia a la que acude la memoria en cualquier momento de nuestra vida.

2. Vivir en Aranjuez supone estar siempre en el interior de un marco idealizado que emite mensajes lejanos. Esta suma, este eco complejo difícil de clasificar, tiene mucho que ver con acontecimientos donde hubiera intervenido la historia, el amor y el arte.

1+2: Es inmediato por lo tanto relacionar dos mundos que parecen inconexos pero que un día aparecen emparejados dentro de una idea, una idea que de pronto adquiere todo el sentido: Aranjuez y la literatura: ¿No existen ya en Aranjuez escenarios construidos para exponer mitos literarios?.

            Empezar con esta tarea debe hacerse con una primera combinación perfecta: Aranjuez y El Retrato de Dorian Gray. Una combinación en la que la novela de Oscar Wilde ocurre en los jardines, palacios, teatros, cafés y embarcaderos de Aranjuez. Es perfectamente posible, es adecuado y exacto pensar que Aranjuez es el marco ideal para esta novela donde interviene la historia, el amor y el arte. Si no viven en Aranjuez, en su localidad existirán escenarios concretos que también que nos gustaría conocer.

      Después de esta introducción el autor irá presentando, desde el 1 al 16, una serie de escena en las que, jugando con el deambular de los personajes de Wilde, irá transitando por espacios ribereños, soñados y reales, donde la magia de su discurso creativo nos irá presentando ámbitos, espacios y edificios conocidos y amados. Así el templete clásico de los Chinescos será una primera sorpresa a nuestra contemplación, sobre el que  Daniel Ruiz, nos propondrá,  ¡Bienvenidos al teatro!, bueno…un teatro muy especial, uno que también es “efímero”, más aún, está en la imaginación. Es un remedio inventado por don Quijote imaginar donde no hay, completar lo incompleto con fantasía, situar grandes aventuras en lugares comunes mil veces transitados sin novedad. Bienvenidos al teatro, un teatro donde todo es posible en Aranjuez, tantas complejas adiciones y tan visitadas que se erigen en una actividad próxima a la locura, escribir toda la historia de la humanidad desde un mismo lugar llamado Aranjuez.

         Vienen a continuación las escenas segunda, tercera, cuarta —maravillosa y leve imagen como el agua que bebes de un vaso transparente,  donde el autor explica: Aquí vemos a Dorian Gray de espaldas en la imagen, es un teatro de tablas, hay que aventurarse para subir a la primera planta. Quizá por esa razón este lugar hoy no existe, ya que pudo ser uno de los teatros descubiertos que había en Aranjuez. Es la quinta noche consecutiva que el joven caballero acude a la función, hoy Sibyl Vane  es una Venus que nace del Tajo, mañana será Rosalinda ó Imógena y Dorian estará allí: “Ansío su presencia, y cuando pienso en la maravillosa alma que se esconde en su pequeño cuerpo de marfil, me siento lleno de temor.

         Y así seguimos disfrutando de textos y espacios escénicos pasando por lugares en los que podemos o, tal vez no, identificar a Aranjuez. Espectacular en la escena séptima, montada sobre el primer patio del palacio de los duques de Medinaceli como una excepcional fantasía surrealista. En la decima el escenario se ha montado sobre el Mar de Ontígola. Genial la escena doceava, El carruaje circula por el Londres “fin de siécle”. La escenografía es una combinación con Aranjuez, pues el coche pasa junto al Gran Teatro Carlos III que está viviendo su día de re- inauguración, hecho este ficticio pues aún no se ha producido.

 

         De este modo, combinando belleza plástica y emoción literaria, nuestro autor, Daniel Ruiz Zurita, ha concluido en el día de ayer, 7 de octubre, un año después de haberlo iniciado, un trabajo excelente y digno de toda admiración. Aquí les dejo el último texto y la última imagen de Dorian Gray en Aranjuez.

La conciencia nos cita hoy de nuevo frente al Hospital San Carlos de Aranjuez levantado y ampliado por reyes en el Real Sitio hace doscientos cuarenta años. Otra vez frente a la Arquitectura tocada por la gracia, cuchillo en mano pasan generaciones en el escenario de la decadencia consentida. Aquella belleza original, ya no se vislumbra, se vuelve fea como el Dorian muerto. Ya está, Wilde, hice lo que pude, triste aniversario, otro Dorian hermoso, corrompido y presto al derrumbe. Hagan algo. Fin.

 


[1] Oscar Wilde.- El retrato de Darian Gray. O.C. Editorial Aguilar / Madrid, 1979

Todas las fotografías que reproducimos aquí estan tomadas del blog de Daniel Ruiz Zurita. http://www.focusaranjuez.blogspot.com.es/

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1 comentario

Archivado bajo Aranjuez existe porque existe el mundo

Una respuesta a “Óscar Wilde y Daniel Ruiz en la muerte de Dorian Gray

  1. Daniel Focus

    Cecilio, me has dejado absolutamente helado por esta dedicatoria. Me asombra el tiempo que has empleado y el cariño. ¡Sin palabras, sin abrazos suficientes Cecilio! Como no quiero ponerme cursi al 100% te he escrito un agradecimiento a lo calviniano (es que sé que te gusta mucho):

    – CECILIA: La Ciudad del Hombre de Cristal :
    “Esta historia se remonta al siglo V a.C. en la “era de los inventos”. Tiempo atrás se había debatido el genérico asunto de “cómo interpretar el mundo” con lo que a fuerza de propuestas senatoriales fue elevado al nivel de “duda lógica”. Al final del año ya había alcanzado el escalón de “reto posible” iniciando su proceso expedicionario. Desde las ágoras partieron viajeros y colocaron emisarios en las esquinas de los imperios con el objeto de dar respuesta a la interpretación del mundo: pronto generó toneladas de papel, mares de tinta, se agotaron las canteras de pigmentos… En la Biblioteca Infinita que se construyó cómo depósito documental se debatió sobre el resultado con luces y sombras.
    En el día previo a las conclusiones y con la ciudad ateniense algo desmoralizada uno de los viajeros retornó después de sus especulaciones. El senado le llamó a consultas personándose en el hemiciclo de esta forma: era un reflejo cristalino. Ante la primera consulta el viajero respondió con una lengua distinta a la griega. En la segunda: dejó de decir “yo”. En la tercera se sentó en cuclillas e hizo fuego, en la cuarta abandonó el centro del hemiciclo y en la última desapareció por otro reflejo que se interpuso.
    El senado deliberó muchos días para poder dar sentido íntegro a lo ocurrido tan disperso. Y se emitió el siguiente comunicado tras el cual se ordenó desmontar la Biblioteca Infinita, decía así:
    “Desde hoy Atenas será llamada Cecilia, ciudad desde la que es posible interpretar el mundo. Los extranjeros que acudan a la ciudad no la encontraran sino que entrarán en sus países, su familia y su hogar. El sólo nombrarla provocará el surgimiento de los inacabables haces lingüísticos de ciudades de todo confín: su mapa será una proyección indefinida.
    Todo el afán de Cecilia (www.cecibustos.wordpress.com) es provocar el reflejo de las otras ciudades del mundo por eso no es una ciudad formal sino un territorio sensiblemente humano.
    Mandaríamos una carta de agradecimiento a nuestro viajero pero nos sería devuelta al ser reflejada en su cristal. La enviamos de todas formas para que se disperse por el mundo: ¡¡G r a c i a s!!”

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