Dar las gracias 3

Cecilio Fernández Bustos

 

El ojo que ves no es
ojo porque tú lo veas
es ojo porque te ve.
Antonio Machado
Proverbios y cantares I
 

***

         ¡Ser o no ser: he aquí el problema! ¿Qué es más levantado para el espíritu: sufrir los golpes y  dardos de la insultante Fortuna, o tomar las armas contra un piélago de calamidades y, haciéndoles frente, acabar con ellas? ¡Morir…, dormir; no más! ¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne! ¡He aquí un término devotamente apetecible! ¡Morir…, dormir! ¡Dormir!… ¡Tal vez soñar! ¡Sí, ahí está el obstáculo! ¡Porque es forzoso que nos detenga el considerar qué sueños pueden sobrevenir en aquel sueño de la muerte, cuando nos hayamos librado del torbellino de la vida! ¡He aquí la reflexión que da existencia tan larga al infortunio! Porque ¿quién aguantaría los ultrajes y desdenes del mundo, la injuria del opresor, la afrenta del soberbio, las congojas del amor desairado, las tardanzas de la justicia, las insolencias del poder y las vejaciones que el paciente mérito recibe del hombre indigno, cuando uno mismo podría procurar su reposo con un simple estilete? ¿Quién querría llevar tan duras cargas, gemir y sudar bajo el peso de una vida afanosa, si no fuera por el temor de un algo, después de la muerte, esa ignorada región cuyos confines no vuelve a traspasar viajero alguno, temor que confunde nuestra voluntad y nos impulsa a soportar aquellos males que nos afligen, ante que lanzarnos a otros que desconocemos? Así la conciencia hace de todos nosotros unos cobardes; y así los primitivos matices de la resolución desmayan bajo los pálidos toques del pensamiento, y las empresas de mayores alientos e importancia, por esa consideración, tuercen su curso y dejan de tener nombre de acción… Pero ¡silencio!… ¡La hermosa Ofelia! Ninfa, en tus plegarias acuérdate de mis pecados.

 William Shakespeare

Hamlet, Principe de Dinamarca

***

         Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.

Mario Benedetti

La tregua

***

         Desde siempre el hombre ha desconfiado del lenguaje, porque miente, porque es ambiguo. El hombre ha ido tomando conciencia de la complejidad del lenguaje separándolo de su propia crítica, del metalenguaje –aunque no hace falta ser tan pedantes–, o sea, de la Razón, con mayúsculas. Esa crítica se va depurando a través de Grecia, la Edad Media y el Renacimiento hasta llegar al gran racionalismo: Descartes, Leibniz, Espinoza. En ese momento lo que sucede es que el hombre toma conciencia de que separar esos dos lenguajes es peligrosísimo, por  que el uno devora al otro, y de que hay que reintegrarlos. Y eso es el Romanticismo: la tentativa de volver a hacer de la razón un lenguaje vivo, no de escapar de ella. Además, todos los románticos fueron mineralogistas, biólogos… Nunca rechazaron la Ciencia.

Tomás Segovia

 Entrevista de Javier Rodríguez Marcos.- Babelia.- El País.- 5/04/03

***

         Donde hay libertad de expresión no hay hambre.

Amartya Sen

Premio Nobel de Economía en 1998 …por su contribución al análisis del bienestar económico.

***

         Ser ignorante no es el problema. Es la ignorancia arrogante lo que no soporto. ‘Tempi duri, cara’. Tiempos duros.

Donna Leona

Entrevista de Maruja Torres en el País semanal: Novela negra y buena vida

***

         Una sociedad civil o civilizada está constituida por un entramado de agentes e instituciones caracterizado por los principios de libertad individual y respeto de la ley, un Estado limitado y responsable, mercados abiertos, asociaciones voluntarias y una esfera de debate público (Pérez Díaz, 1993; 1994). Por consiguiente una educación para la vida de individuos libres en una sociedad civil supone una educación que atiende al desarrollo de las capacidades de las gentes: a) para ser libres, para respetar y propiciar la libertad de los otros y para aceptar una convivencia impregnada del respeto de unas leyes entendidas como reglas abstractas, formales y universales que garantizan la libertad de todos; b) para entender el Estado como un conjunto de agentes el alcance de cuyo poder está limitado por la ley, y el ejercicio de cuyo poder debe ser materia de la que den cuenta a los ciudadanos, y para enfrentarse, por tanto, a una autoridad despótica; y para implicarse c) en una esfera de actividades económicas coordinadas por mercados abiertos, d) en una esfera de relaciones sociales donde opera una pluralidad de asociaciones libremente constituidas, y e) en una esfera pública donde se entrecruzan argumentos que cada cual acepta, defiende o modifica según su propio juicio.

 Víctor Pérez Díaz

La educación en España: reflexiones retrospectivas

 

Anuncios

5 comentarios

Archivado bajo Jaula de citas

5 Respuestas a “Dar las gracias 3

  1. Esta selección de textos puede abrir muchas formas de pensar y de vivir.
    Pero me quedo con la más sencilla y quizás la más profunda frase de todas:
    Donde hay libertad de expresión no hay hambre.
    Amartya Sen.

    Me lo voy a tomar como un regalo por mi santo (con tu permiso) Un abrazo.

    • cecibustos

      Pilar: muy cierto, si quitamos las mordazas que impiden la palabra, las bocas se abrirán para gritar. Tras el grito y la denuncia, más allá de la mentira y la explotación, puede estar la vida.
      Mi madre decía que todos los santos tienen octava:
      ¡Felicidades!
      Un beso,
      Cecilio

  2. Tenéis razón, y en España hemos tenido la prueba de lo uno y de lo otro.

    Saludos

  3. ¡Qué citas tan interesantes, Cecilio! Me gustan especialmente la de Machado (no por conocida me llega menos), la de Benedetti y la de Maruja Torres. La ignorancia siempre es osada, pero cuando además es arrogante…!!!

    Un abrazo

    • cecibustos

      Sí, Elvira, Machado nos ayuda a entender que el lenguaje es de todos y privado: está tan cerca y tan hondo que apetece caminar a su lado, en silencio. Benedetti también es cercano y profundo. ¿Los arrogantes?: son tantos y tan ruidosos.
      Un abrazo,
      Cecilio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s