Aula de Poesía (XIV): Fernando Yubero y la poesía de Claudio Rodríguez

Fernando Yubero y el alto vuelo de Claudio Rodríguez[1]

 

Cecilio Fernández Bustos

        Señoras y señores:

        Sean ustedes bienvenidos a la primera sesión del segundo ciclo de la segunda época del Aula de Poesía José Luis Sampedro. El pasado 12 de diciembre les dábamos la bienvenida a la última sesión del primer ciclo. En aquella ocasión continuábamos del siguiente tenor: el próximo ciclo dará comienzo el día 16 de enero, con una sesión dedicada a la obra de Claudio Rodríguez, poeta fallecido en 1999; de él y de su obra nos hablará el profesor Fernando Yubero. Después, en febrero, contaremos con la presencia de Aurora Luque; en el mes de marzo estará con nosotros Juan Carlos Rodríguez Búrdalo, fundador del Aula de Poesía; y en abril nos acompañará el académico Ángel González.

        No decíamos entonces que en este segundo ciclo iniciaríamos una nueva dimensión del Aula de Poesía: la inclusión de sesiones dedicadas a poetas locales. Así, el próximo martes, día 23, estará con nosotros Gregorio Sánchez Sánchez y, el 27 de febrero lo hará el grupo de “trascendentalismo literario” de Aranjuez, que preside la poeta Montserrat Doucet.

        Tras esta entrada y antes de presentar a nuestro invitado de hoy, quiero recordar a nuestro amigo Luis López Anglada, fallecido en la madrugada del día 3. Conocí a L. L. Anglada en 1971 cuando ambos frecuentábamos un grupo de amigos, entre los que sobresalía otro querido poeta, también fallecido, el manchego Eladio Cabañero. López Anglada se hace presente en esta ocasión, no por mi amistad con él, sino porque fue el primer poeta que, ayer hizo 10 años (15/01/1997), abrió el Aula de Poesía José Luis Sampedro. También fue el ganador del I Premio Aranjuez de Poesía en 1998: el poema premiado se titulaba “Libros” y había sido presentado a concurso bajo el lema “Escipión”. Fue, pues, un poeta  que se vinculó a Aranjuez en el último tramo de su carrera como creador y dejó entre nosotros el aire de su alegría y la luz de sus versos. Que el hombre y el poeta, ayer entre nosotros, descanse en paz.

        Hace un par de años, Mari Carmen Pérez me invitó, como hiciera en otras ocasiones a hablar en el ‘Taller de Lenguaje’ de la Universidad Popular.  En esta ocasión, me dije, voy a hablarles de un poeta que me tiene encandilado. Se trataba de Claudio Rodríguez que había muerto hacía, relativamente, poco tiempo. Buscando bibliografía sobre la obra del poeta, tropecé con un libro deslumbrante —La poesía de Claudio Rodríguez (La construcción del sentido imaginario)[2]Como no podía ser menos, detrás de aquel libro había un autor: Fernando Yubero. Sigo enganchado a la poesía de Claudio Rodríguez y suelo llevar debajo del brazo el libro de Fernando Yubero. Así, no es de extrañar, que cuando decido dirigir el Aula de Poesía se me encienda la lucecita de traer la figura y la obra de Claudio Rodríguez a este Aula y, claro está, esto debo hacerlo de la mano de Fernando Yubero.

        No me fue fácil localizar a Fernando pero, cuando lo conseguí, me llevé una sorpresa. Había sido vecino de Aranjuez. Él en Ocaña y su mujer en el Doménico Scarlatti habían ejercido su profesión de docentes y, durante un año, estuvieron domiciliados entre nosotros.

        Fernando Yubero Ferrero nació en Madrid en 1959, es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Realizó en 1983 la maîtrise d’espagnol en la Universidad de Toulouse Le Mirail (Francia) con un estudio sobre la obra Las trescientas preguntas de cosas naturales del humanista navarro  Alonso López de Corella. Ha colaborado con la Fundación García Lorca, de la que fue coordinador de su centro de estudios e impartido conferencias en la Universidad Autónoma y el Ateneo de Madrid. En la actualidad ejerce la docencia en el Instituto de Villanueva de la Cañada.

        Fernando Yubero no viene hoy en calidad de poeta. Lo hace en calidad de lector y estudioso de poetas. Lector y amante de grandes poetas. Entre otros, se ha sumergido en las obras de Blas de Otero, José Hierro y, sobre todo, en la de Claudio Rodríguez sobre la que escribió su tesis doctoral y un libro excepcional: La poesía de Claudio Rodríguez (La construcción del sentido imaginario)[3]. En este libro, nuestro invitado de hoy, lleva a efecto un trabajo científico, con disciplina metodológica, para revelar la cosmovisión simbólica de la poesía de Claudio Rodríguez. Por este libro obtuvo el III Premio Internacional ‘Gerardo Diego’ de Investigación Literaria 2003

         “Dos motivos, escribió Emilio Alarcos[4], impulsan al crítico a considerar de cerca, y por dentro, la obra de un poeta. Uno, objetivo: en un momento literario dado, la calidad de su labor ofrece cierta relevancia, apoyada en el consenso de la opinión responsable. Otro, subjetivo: se establece una especie de acorde, o afinidad temperamental, entre poeta y crítico…” En el caso de Fernando Yubero, el encuentro, tanto con la obra como la figura humana del poeta, Claudio Rodríguez, pienso yo, le ha producido un deslumbramiento, casi mágico. Y ha sido esta sorpresa la que le ha llevado a buscar, sobrecogido y emocionado, el impulso imaginario de la obra de poeta tan singular, tan único. 

        Dice María Zambrano[5] que “A la palabra corresponde siempre una realidad. Y ella, la palabra, es real y se da ante la realidad, aunque sea proferida para negarla o enmascararla…” La palabra del poeta, en este caso revelación, se nos puede escapar en una primera lectura y, tal vez, no seamos capaces de captar si niega, enmascara o, por el contrario, nos revela esa realidad. Deberán seguirse varias lecturas para alcanzar el cenit, la conmoción de la revelación. Mas, el crítico, aquel que, como en el caso de Fernando Yubero ha sido poseído por el poema, se constituye en gran ayuda para que otros, tú y yo, podamos gozar todo el esplendor que habita en el poema y que está esperándonos ahí, escrito en un papel.

        De este modo, Fernando Yubero, ante un poema en el que el poeta está ensimismado en la contemplación de un cielo en el que el alba empieza a apagar las estrellas de la noche, nos dice: “La alegría luminosa se une al ímpetu de su entrega y las estrellas vuelven desde su altura a iluminarle y a hacer sagrado cuanto mira y huele, porque las estrellas son ya su propia vida.”[6] .

        Gracias, Fernando, por estar hoy aquí. Ayúdanos a descubrir la claridad y el vuelo alto de la poesía de Claudio Rodríguez.

 

  FERNANDO YUBERO                                          Fernando Yubero Ferrero nació en Madrid en 1959, es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Realizó en 1983 la maîtrise d’espagnol en la Universidad de Toulouse Le Mirail (Francia) con un estudio sobre la obra Las trescientas preguntas de cosas naturales del humanista navarro  Alonso López de Corella. En 2003 obtuvo el “III Premio Internacional Gerardo Diego” de Investigación Literaria” por su obra La poesía de Claudio Rodríguez (La construcción del sentido imaginario). Además ha realizado la edición de la prosa de Claudio Rodríguez con el título La otra palabra. Escritos en prosa, Tusquets, 2004 y publicado diversos artículos en revistas especializadas sobre poesía española contemporánea, con especial atención a los poetas Blas de Otero, José Hierro y Claudio Rodríguez. Ha colaborado con la Fundación García Lorca, de la que fue coordinador de su centro de estudios e impartido conferencias en la Universidad Autónoma y el Ateneo de Madrid.         Por razones profesionales, Fernando Yubero y su familia vivieron en Aranjuez a principios de los años noventa. En la actualidad ejerce la docencia en el instituto de Villanueva de la Cañada (Madrid).Bibliografía

Homenaje a Claudio Rodríguez, Boletín de la Fundación Federico García Lorca, Madrid, 2000

La poesía de Claudio Rodríguez. La construcción del sentido imaginario, Pre-Textos, Valencia, 2003

Claudio Rodríguez: La otra palabra. Escritos en prosa, edición de Fernando Yubero. Tusquets, Barcelona, 2004

Blas de Otero. Antología, ed. Eneida (en preparación)

 

 CLAUDIO RODRÍGUEZZamora 1934 / Madrid 1999         Claudio Rodríguez nació en Zamora el 30 de enero de 1934. Tras una vida ungida por la sencillez de una humanidad entrañable, murió en Madrid el 22 de julio de 1999. Licenciado en Filología Románica por la Universidad de Madrid, fue lector de español en las universidades de Nottingham y Cambridge de 1958 a 1964. Su primer libro, Don de la ebriedad, publicado en 1953, fue premio Adonais de Poesía; en 1965 obtuvo el Premio de la Crítica y, en 1983, el Nacional de Poesía; en 1993 obtiene el premio Reina Sofía de Poesía y, en ese mismo año, el  Príncipe de Asturias. Además, nuestro poeta –poeta extraordinario–, era académico de la lengua desde 1987, aunque su discurso de ingreso lo demoró hasta 1992.

         Arena
         La arena, tan desnuda y tan desamparada,
         tan acosada,
         nunca embustera, ágil,
         con su sumisa libertad sin luto,
         me está lavando ahora.
         La vanagloria oscura de la piedra
         hela aquí: entre la yema
         de mis dedos,
         con el susurro de su despedida
         y con su olor a ala tempranera.
         Vuela tú, vuela,
         pequeña arena mía,
         canta en mi cuerpo, en cada poro, entra
         en mi vida, por favor, ahora que necesito
         tu cadencia, ya muy latiendo en luz,
         con el misterio de la melodía
         de tu serenidad,
         de tu honda ternura.

                            Claudio Rodríguez (El vuelo de la celebración (1976)

 


[1] Una de mis muchas actividades vinculadas al mundo de la literatura y el arte ha sido, en los últimos tiempos, la Dirección del Aula de Poesía José Luis Sampedro, en Aranjuez. En ese tiempo he organizado 20 sesiones de notable interés y excelente acogida. Empezamos el 10 de octubre de 2006 con Félix Grande y concluimos el 8 de abril de 2008 con la intervención de Luis García Montero. Especial significado tuvo para mí, en junio de 2007, la entrega del Premio Nacional de Poesía Villa de Aranjuez al poeta Pablo García Baena, fundador de la revista Cántico.

Fernando Yubero nos habló de Claudio Rodríguez el 16 de enero de 2007

[2] Fernando Yubero.- La poesía de Claudio Rodríguez (La construcción del sentido imaginario).- Pre-Textos / Valencia, 2003

[3] Fernando Yubero.- La poesía de Claudio Rodríguez (La construcción del sentido imaginario).- Pre-Textos / Valencia, 2003

[4] Emilio Alarcos Llorach.- La poesía de Ángel González.- Ediciones Nóbel / Oviedo, 1996

[5] María Zambrano.- El sueño creador.- Obras reunidas (Primera entrega).- Aguilar / Madrid, 1971

[6] Fernando Yubero.- La poesía de Claudio Rodríguez (La construcción del sentido imaginario).- Pre-Textos / Valencia, 2003

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3 comentarios

Archivado bajo Poetas y narradores

3 Respuestas a “Aula de Poesía (XIV): Fernando Yubero y la poesía de Claudio Rodríguez

  1. la poesía sobre la arena de Claudio Rodriguez es embrigadora y sutil, como todo lo sencillo. No hay nada más sencillo que la arena despedazada hasta el infinito, requerida por el mar para voltearla y voltearla hasta dejarla reducida a la ancha playa.

  2. Bueno pues decía que no hay nada tan sencillo que la pura arena volteada millones de veces por la mar rugiente. Claudio Rodriguez le da a la arena una suavidad de ala etérea y se lava con ella, desnudo, atrapado en la magia efusiva de millones de granitos rozando su piel. Encantador

    • cecibustos

      Ismael:
      Me alegro que te guste la poesía de Claudio Rodríguez. Es uno de los grandes poetas del siglo XX y Fernando Yubero lo ha estudiado con mucho acierto.
      Gracias por tus comentarios.
      Un saludo,
      Cecilio

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