Carmen Vela Muñoz y Cervantes

EL SILENCIO ME ALERTÓ

La magia y el gigante de Carmen Vela Muñoz

 

Cecilio Fernández Bustos

 

                  Yo me quedé asombrada: desde allí se veía todo el mar e     imaginaba que al final, en la raya azul del horizonte, empezaría la tierra. Desde lo alto del molino, creía ver toda la tierra e imaginaba que al final, en la raya marrón del horizonte, empezaría el mar. Carmen Vela Muñoz

El arte es solamente naturalidad perfeccionada. Joseph Joubert

 

El discurso de Don Quijote es sublime y la obra de Cervantes, pese a Nabokov, pese a quien pese, un prodigio de arte y creatividad. Los convencionalismos literarios vendrán después y, una vez establecidos por los grandes maestros, ayudaran a labrar y establecer claves, más o menos tópicas, en sucesivos discursos literarios. El cuento, el relato breve ha podido ser, cómo no, una excelsa invención de las grandes novelas. Así, en Don Quijote de La Mancha podemos espumar no ya unas perdices, sino unos enjundiosos cuentos que, como en El curioso impertinente, nos harán un guiño de ternura e ironía para recreo del lector. Por ello, celebrar el  cuatrocientos aniversario de la publicación del Quijote con un cuento situado en La Mancha y un molino que se queda con el narrador dentro de su panza, me parece todo un acierto desde la concepción de la idea.

            Carmen Vela Muñoz escribió un cuento, La magia y el gigante, para celebrar a Cervantes y a su obra excepcional Don Quijote de La Mancha. Nada importa que el relato fuera premiado en un concurso local. No, lo que importa es el relato, lo que la autora cuenta y como lo cuenta. Se trata de una historia sencilla y elemental, contada en primera persona por una mujer que viaja, con un grupo de excursionistas, a La Mancha, la tierra de Don Quijote y Sancho Panza.

            Como Jonás, la protagonista de esta historia, es tragada y sumergida en un interior acogedor. No por la ballena del profeta bíblico, sino por un molino de viento. Sí, por un molino en el que, llevada de su distracción o engaño mágico, como tantas veces le sucede a Don Quijote, se ha quedado encerrada. Y es ahí, en el interior del molino, donde la sorprende la noche y surge la emoción de la tierra en la noche estrellada: …cerré los ojos y dejé que el viento me perfumara… Al hacerse la noche totalmente, me sentí fascinada; nunca había visto un cielo con un azul tan sugerente, tan brillante, tan azul noche. En ocasiones sólo una frase breve e insignificante, pérdida en el texto, “tan azul noche”, se torna en sutil carga de profundidad que nos toca ahí, en esa leve y minúscula célula de nuestra sensibilidad y nos ayuda a entender tanta emoción. Eso es poesía.

           La protagonista del relato, nacida en la costa y amante del mar,  se desplaza a La Mancha con un cierto escepticismo labrado en su conciencia sobre el interés de esas tierras. No obstante, como Gregorio Samsa, sufre una profunda metamorfosis que se expresa, magníficamente, en el párrafo: Yo me quedé asombrada: desde allí se veía todo el mar e imaginaba que al final, en la raya azul del horizonte, empezaría la tierra. Desde lo alto del molino, creía ver toda la tierra e imaginaba que al final, en la raya marrón del horizonte, empezaría el mar. 

            Más tarde, el velo mágico lo cubre todo, y nuestra protagonista vive la sorpresa, tal vez el milagro de la alucinación. La tierra y las palabras abren la canal del ensimismamiento y nuestra protagonista vive la sorpresa del espejismo al descubrir, al pie del molino, nada menos que  a Don Quijo hablando con su fiel escudero, Sancho Panza, de aquellas cuitas que tanto tiempo les ocupara antaño.

            Milagro, ensoñación, espejismo, qué más da. La huella de Cervantes permanece iluminando técnica y contenido en los autores más modernos. Y nuestra autora también se ha dejado ganar por el deslumbramiento de Don Quijote de La Mancha. Como hiciera Cervantes, Carmen Vela subsume otra historia en su historia y además del éxtasis en la perfumada noche manchega, nos pellizca un pelín en la conciencia y denuncia la enorme tragedia. Y es que la literatura también sirve a los intereses de la conciencia y de la ética. Y aquí, en el relato breve, no es necesario recurrir a ínsula Barataria alguna. A Carmen Vela le sobra con poner voz a Sancho: ¿Caballeros decís, señor? Los hay que la arremeten contra las mujeres, sean o no doncellas, y ciegos de pura necios, quítanles la vida en creyéndose sus señores y amos.

              Y no importa que la autora del cuento haya llegado a un acuerdo con el alcalde y el guía que enseña los molinos a los turistas. No, no importa. Cada vez que alguien se atreve con la lectura del Quijote, ahí están, vivos y centelleantes, el hidalgo ingenioso y el humilde escudero y, claro está, toda la cohorte de personajes e historias que lo habitan. También, cada vez que alguien lea La magia y el gigante de Carmen Vela, percibirá el encantamiento del intenso azul noche de La Mancha.

Carmen Vela Muñoz.- La magia y el gigante.- Premios Certamen “Insula Barataria”.- Ayuntamiento de Aranjuez / Aranjuez, 2005

Anuncios

3 comentarios

Archivado bajo Poetas y narradores

3 Respuestas a “Carmen Vela Muñoz y Cervantes

  1. con sorpresa y alegría encuentro te encuentro en la web. Un placer y un lujo poder seguir “oyéndote”, leyéndote, disfrutrando de tu pluma y de tus palabras. Me ha encantado en blog, y los artículos que en él has colgado, aunque algunos ,es cierto, que ya me “sonaban”del aula de poesía, sobre todo. También me he permitido poner un link a tu blog desde el mio; espero no te moleste mi atrevimiento. Y lo dicho, un placer. Por aqui nos encontraremos a menudo. Un saludo.
    Caminante

  2. Paquita García- Casarrubios

    Puedes sentirte orgullosa de que un poeta como Cecilio escriba tan bellas cosas sobre tu escritura. Yo ya lo había leido, y me ecantó pero claro, no llego a tan altas palabras como él. Un beso Carmen

    • Paquita:
      Disculpa que no te haya contestado antes. Estaba esperando que lo hiciera Carmen, pero ya sabes lo prudentes que es.
      Gracias por asomarte a este blog y dejar tan hermoso testimonio.
      Un saludo,
      Cecilio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s